Pues sí, desde la semana pasada empecé a depurar un poco... empecé a borrar poco a poco cosas a las que me estaba aferrando demasiado, cosas de valor sentimental que, si bien siempre estarán en mis recuerdos no había necesidad de tenerlas ahí latentes, tentándome a verlas una y otra vez.
De pronto me da lo obsesiva.
So, sí, era mejor deshacerse de algunas cosas, habiendo aprendido ya de ellas, habiendo disfrutado también en su debido momento... ¿para qué conservarlas? Al final creo que sólo me detenían en el pasado y yo lo único que deseo en este momento en continuar, alzar la mirada al frente y seguir adelante. Si para ello tengo qué deshacerme de un par de cosas... pues muy bien.
He empezado por cosas muy básicas, pero todavía me faltan muchas. Incluso pertenencias que sé que no volveré a utilizar, hay tantas cosas que aún tengo guardadas que ya no sé qué hacen ahí. Quizá la decidia, las ganas de aferrarme a algo que evidentemente nunca va a volver y que en estos días ya no tiene el menor significado.
Así que es mejor pasar la página, quitarme algunas cosas de encima, depurar, limpiar, recordar y seguir. Continuar hasta encontrar mis sueños, hasta alcanzarlos e inventar nuevos sueños qué alcanzar. Un ciclo eterno (o bueno lo que dure mi vida).
Difícil, tal vez, pero también muy necesario.
Hay que empezar de nuevo.
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